Elizabeth Molina, de la RedTraSex Ecuador, expuso sobre cooperación
“Fortalecer a las organizaciones es fortalecer la respuesta al VIH”
(6/08/08) La situación de las organizaciones de trabajadoras sexuales de los cinco continentes fue abordado en el panel titulado “Trabajadoras Sexuales y DDHH ¿Qué puede hacer usted como líder? Un paso adelante hacia la vinculación del Trabajo sexual en diferentes grupos importantes y con donantes”, organizado por el Proyecto de Trabajadoras Sexuales del gobierno de Holanda en la Sala Holandesa de la Conferencia Mundial de Sida.
“Queremos conocer cuáles son las políticas y las acciones de incidencia política de las organizaciones de trabajadoras sexuales, pero también cuáles son sus dificultades para la gestión de fondos”, señaló Marieke Ridder Wiskerke, quien junto a Marcel Van Soest, ambos del Proyecto de Trabajadoras Sexuales de Amsterdam, fueron los responsables de coordinar el encuentro.
“Hasta hace cuatro años el financiamiento sólo llegaba para programas que nos saquen de la calle, para reformar a las perdidas, llevándonos por el supuesto buen camino, en talleres de costura o cerámica”, comenzó Elizabeth Molina, coordinadora de la REDTRABSEX Ecuador e integrante de la Junta Directiva por la región Andes de la RedTraSex de Latinoamérica y el Caribe. Y continuó: “¿Cuántas se reformaron no sé, pero sí se que por cada una que sacaban de la calle llegaban tres y esa misma que se sacó, meses más tarde regresaba?”.
A continuación abogó porque los recursos se enfoquen en “empoderamiento, para que las organizaciones de trabajadoras sexuales decidamos nuestros propios procesos”. Aseguró que en el caso de las integrantes de la RedTraSex lo que se dieron cuenta es que “mejorar la situación de la trabajadora sexual no es que salga de la calle, sino Sino que cada una decidamos si nos quedamos ejerciendo nuestro trabajo o no, pero protegidas de la extorsión, la violencia, la discriminación y el maltrato. Podemos seguir trabajando, pero con un estatus de ciudadana, y no de dama de la noche o de la oscuridad como nos han llamado toda la vida”.
Para concluir, afirmó: “Lo que queremos decirles a los financiadores es que nuestras organizaciones dan respuestas más efectivas al VIH porque somos organizaciones de base, conocemos la realidad de las trabajadoras sexuales porque nosotras somos trabajadoras sexuales”.
Desde la Red Asia Pacífico de trabajadoras sexuales, Laximinira Narayan, explicó que en países como India o Camboya, que son islámicos, la palabra “trabajadora sexual” ni siquiera se puede mencionar. “Nuestro principal problema es que las oficinas de gobierno rechazan a las trabajadoras y trabajadores sexuales”, señaló.
A su turno, Beth Fredrick, de la Coalición Internacional por la salud de las Mujeres (IWHC) destacó que sus 25 años como trabajadora sexual le enseñaron que “lo que necesitamos es luchar por nuestros derechos, buscamos respeto y derechos en general”. |